Los riesgos más adecuados para la protección de incendios con gases son: equipos eléctricos, salas informáticas, equipos de telefonía, generadores de electricidad, maquinas rotativas de impresión, salas de pinturas, archivos de papeles y datos.
Pueden actuar principalmente por inundación total, o protección localizada según el caso, y el agente extintor.
Protección localizada se denomina, cuando el riesgo a proteger se encuentra en un espacio abierto, considerándose entonces volúmenes hipotéticos y descargas adicionales de gas, y una descarga directa enfocada hacia el riesgo, de manera de lograr una rápida sofocación del mismo.